
¿Cómo va hoy por la cocina? Espero que hayas ido probando las recetas.
Hoy traigo un pan con trigo sarraceno, rico en vitaminas del grupo B y de Hierro, pero recordar que no es un cereal, y no tiene gluten. Las primeras veces, tal vez el gusto no os atraiga mucho, hay que ir introduciéndolo en la dieta poco a poco. Al igual que este tipo de pan, que no es el convencional, pero una vez te acostumbras es muy gustoso.
Ingredientes:
- 2 cucharadas de harina de maíz
- 2 cucharadas de almidón de maíz (maizena por ejemplo)
- 2 cucharadas de semillas de chía (muy interesante por su contenido en Omega 3)
- 2 cucharadas de harina de trigo sarraceno
- 7 cucharadas de harina de arroz
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- sal
- azúcar (opcional por si hay que activar la levadura seca)
- 1 sobre de levadura seca (aprox, 7 gr) o 20 gr aprox de levadura fresca
- agua templada
En un bol ponemos la chía con agua tibia y esperamos que empiece a hincharse, así creará el mucílago que nos ayudará a aguantar el pan más esponjoso. Luego añadimos la levadura y un poco de azúcar si usamos levadura seca y dejamos 5 minutos, a continuación añadimos el aceite, las harinas poco a poco y la sal, junto el agua que vayan cogido. Lo trabajamos con un tenedor, y tiene que quedarnos una pasta ligera, un poco más espera que un pastel típico, pero sin llegar a ser la típica bola de masa (cuando se trabaja sin gluten y productos básicos, lo de amasar es imposible).
Una vez tenemos la masa, la ponemos en un molde (el mismo que usemos para hornear) y la dejamos reposar hasta que prácticamente doble el volumen, y al horno a 180º aprox. durante unos 40-50 minutos.
En este caso, yo usé una harina de trigo sarraceno que es muy oscura y tiene mucha fibra, por eso es un pan tan oscuro.
También podéis ir haciendo cambios con la mezcla, por ejemplo menos maíz y más trigo sarraceno, o harina de arroz, eso ya va a gustos.
Si después de hornear, lo cortáis un poco fino y lo tostáis, está muy bueno, os servirá para poner mermelada, queso, embutido, etc.
