Pollo rustido con ciruelas y orejones

¿Qué tal cocinillas?

Esta vez os traigo una receta, que se la dedicaré a María, pero sin foto, se me pasó hacerla, espero que el próximo día que la haga me acuerde y os la pueda enseñar a modo de ejemplo.

Este pollo es ideal para hacer celebraciones, para invitados o simplemente para disfrutarlo, además siempre queda mejor de un día para otro, por lo que te permite adelantar trabajo. No nos dará problemas de intolerancias, así que será apto para casi todos, excepto los veganos.

Ingredientes:

  • 1 pollo troceado (si es de corral estupendo, pero con uno normal también sale).
  • 1 cebolla mediana
  • puerro mediano
  • 2 zanahorias
  • 1 copa de coñac (opcional)
  • sal y pimienta
  • aceite de oliva
  • ciruelas pasas sin hueso
  • orejones (son albaricoques secos)

En la cazuela ponemos aceite de oliva y la cebolla y el puerro picado finos, sal y pimienta a gusto. Una vez empiece a estar blandita añadimos el hígado del pollo y las zanahorias cortadas finas. Dejamos unos 5-8 minutos y añadimos los trozos de pollo salpimentados a gusto, los dejamos que se doren un poco, para que se sellen. Luego añadimos el coñac que se evaporará rápido, las ciruelas y los orejones y tapamos y dejamos a fuego lento que se vaya haciendo el pollo.

El hígado lo retiramos cuando esté cocinado y reservamos, lo trituraremos con un poco de la salsa (si no nos queda, con un poco de caldo de pollo que tengamos) y lo añadiremos a la cazuela y dejaremos que termine de cocerse con el resto de los ingredientes.

Una vez hecho, dejamos que repose, mejor 12-24 horas fuera de la nevera si no hace mucho calor, así conseguimos que todos los gustos se unan y el pollo y la salsa estén más sabrosos, las ciruelas se os desharán.

Para acompañar al pollo, se puede poner un poco de arroz hervido, unos espaguetis, etc.

 

 

 

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