Este plato es fácil, integral y suele tener una buena aceptación en casa, y lo mejor, no hay que esperar a las setas de temporada.
Ingredientes:
Setas cultivadas ostreatus y portobello -champiñón marrón (poner las que podáis encontrar, mejor si no es sólo champiñón, para que den un poco más de gusto)
arroz integral
cebolla
sal
pimienta
agua o caldo de verduras / pollo
huevos de codorniz para decorar (opcional)
opcional unas algas para potenciar sabores, ej. kombu
En una cazuela ponemos a pochar cebolla con sal y pimienta, y luego añadimos las setas, las rehogamos un poco y añadimos el arroz integral (mejor si lo hemos dejado un rato en remojo, así se cuece más rápido y es más digestible, si es con unas algas potenciará luego el sabor).
Vamos poniendo el agua poco a poco y corrigiendo de sal si hace falta, así nos quedará más cremoso, cuando retiremos del fuego, ponemos los huevos de codorniz que se harán con el mismo calor que desprende.
Hola de nuevo, ¿os apetecen unos gofres? pues claro que puedes, esta receta la he adaptado para que todos puedan comerla
Ingredientes:
240 gr.harina de trigo o de arroz
3 huevos
410 ml. leche de cabra o leche de vaca, según la tolerancia
110 gr. aceite de girasol o mantequilla (según gustos y tolerancias)
2 cucharadas de azúcar
2 cucharaditas de levadura en polvo
Con la mantequilla derretida o bien el aceite, lo mezclamos todo con ayuda de una batidora, barillas, Thermomix, robot de cocina, etc,
Cogemos los moldes, los untamos en aceite y los llenamos. Horno a 200º aprox. durante unos 8-9 minutos.
Yo uso unos moldes de silicona, pero si no tenéis moldes, tal vez podáis hacer uno sólo en una bandeja y luego lo cortáis a trozos.
Los de la foto están hechos con leche de cabra, aceite (en vez de mantequilla) y harina de arroz, como veis también salen bien y así todos podemos compartir este momento dulce.
El otro día me entró añoranza de los antiguos pasteles de manzana, de los que tienen el bizcocho mezclado con la manzana, así que me puse a cocinar.
Os dejo una receta superfácil, deliciosa, que todos podréis comer.
Ingredientes:
100 gr de harina de trigo (o bien 50 gr. de harina de arroz y 50 gr de almidón de maíz)
100 gr de mantequilla (o aceite de girasol)
100 gr de azúcar
2 huevos
1 sobre de levadura
manzanas laminadas
Ponemos los huevos y el azúcar en un bol o robot de cocina y empezamos a batir, luego añadimos la harina escogida y el aceite o la mantequilla pomada (según escojamos o podamos comer) y la levadura por último.
En la bandeja de horno, ponemos papel de horno o bien la untamos con aceite o mantequilla y ponemos una capa de manzana laminada, añadimos la masa y volvemos a poner una capa de manzana laminada.
A mi gusta poner un poco de azúcar morena por encima para que se derrita y de color a la tarta.
La que veis en la foto la hice con harina de arroz, maizena y aceite de girasol, vegana 100 % y apta para celíacos, intolerantes a la leche, etc. nadie se dio cuenta, estaba deliciosa.
Hoy vuelvo con el pan, es una de las recetas que resultan más difíciles de hacer, nunca salen dos panes iguales, pero os recomiendo paciencia y perseverancia.
Ingredientes:
agua
3-4 cucharadas harina de teff
3 cucharadas de maizena
2 cucharadas de semillas de chía
harina de arroz hasta conseguir la textura, (aprox 7-10 cucharadas)
sal
2 cucharadas de aceite
1 sobre de levadura seca
una pizca de azúcar
semillas de sésamo
En un bol añadimos un poco de agua y la chía, y esperamos a que haga gelatina, (10 minutos aprox.), añadimos la levadura seca con un poquito de azúcar para activarla, y poco a poco vamos añadiendo el resto de ingredientes, si es necesario ponemos un poco más de agua o más harina de arroz, hasta conseguir una masa, que no se puede trabajar con las manos, pero tampoco líquida.
La tapamos con un film y la dejamos toda la noche en la nevera para que fermente, si no hay tiempo la dejamos fuera y esperamos a que suba casi el doble del tamaño (unas 2 horas aprox.), si la sacamos de la nevera y vemos que no ha subido suficiente, la dejamos un poco fuera de la nevera y esperamos.
Ponemos la masa en un molde, espolvoreamos las semillas de sésamo por encima y horneamos alrededor de una hora, debe de quedar hecho por dentro.
Es ideal para hacer tostadas, en este caso yo le puso el fiambre de pavo que hice.
Este plato es un éxito, fácil y a todo el mundo le gusta, niños incluidos, y aunque parece un plato caro, no lo es tanto.
Ingredientes:
bogavantes (yo suelo poner 1 bogavante para 2-3 personas, porque los de los supermercados no suelen muy grandes, mejor que os lo corten a trozos o por mitades si son pequeños)
tomate natural rallado, aprox. unos cuatro, para una receta de 4 personas.
ajo
cebolla
pimiento rojo
sepia pequeña (si se ve que hay poco bogavante por persona, pues complementar con más sepia)
agua o caldo de pescado (se puede hacer con unas cabezas o espinas que tengamos de otro día, no hace falta que sea muy fuerte, el bogavante ya da gusto).
arroz
sal
pimienta
aceite de oliva
En la cazuela donde vamos a hacer el arroz, ponemos un poco de aceite y añadimos los bogavantes y dejamos que se hagan un poco, lo justo para cambiar el color y retiramos y reservamos.
En la misma cazuela y sin limpiar, si es necesario añadimos más aceite (que no os falte, luego sirve para que el arroz nos quede más suelto y gustoso) y sofreímos la cebolla y el ajo, y cuando empiecen a estar blanditos añadimos el pimiento rojo y la sepia, todo ello con su sal y pimienta. En cuanto lo veamos hecho el sofrito, añadimos el arroz y lo tostamos hasta verlo de color casi transparente, añadimos el agua o el caldo de pescado hasta cubrir y dejamos hervir.
5 minutos antes de estar el arroz cocido, añadimos los bogavantes cocinados que teníamos reservados y dejamos que terminen de cocer juntos.
Recordar que debe quedar un poco caldoso.
Si se acompaña de un vino blanco bien frío, es un plato estrella.
Espirales de pasta con quinoa, verduras y costilla de cerdo
Hoy os traigo un plato completo, tiene pasta (hidratos de carbono), verduras (fibra y vitaminas), carne (proteína animal) y quinoa (proteínas vegetales, almidones, etc. muy interesante en el desarrollo de los niños).
Ingredientes:
Espirales de pasta, pueden ser sin gluten
Quinoa (la tendremos bien lavada y si es posible que haya estado en remojo unas horas, pero no es imprescindible)
verduras variadas: calabacín, calabaza, zanahoria, brócoli, pimiento rojo, pimiento verde, apio, puerro, cebolla, ajo, etc, todo bien cortado,
aceite
sal
pimienta
En una cazuela, ponemos la cebolla, el puerro, el ajo, con aceite sal y pimienta y dejamos que se doren, luego añadimos la costilla de cerdo salpimientada, y progresivamente, el resto de las verduras que hayamos escogido, a excepción de brócoli, dejamos unos 5 minutos. Le añadimos agua o caldo de verduras (si tenemos) y la quinoa (si ha estado en remojo, al mismo tiempo que la pasta y sino unos 7-9 minutos antes que la pasta) y la pasta. Dejamos cocer a fuego medio y removiendo de vez en cuando, a unos 5-7 minutos de terminar, añadimos el brócoli y tapamos (así se hará casi al vapor y quedará al dente, que es cuando mejor conserva sus propiedades).
Servir inmediatamente, para que la pasta no se nos deshaga.
Esta receta puede hacerse fácilmente para celíacos o sensibles al gluten, como para los intolerantes a la leche, lactosa, etc. sólo hay que escoger el ingrediente adecuado a cada necesidad.
Ponemos en una sartén, la cebolla picada con la sal y la pimienta y un poco de aceite, y la pochamos suavemente, suego añadimos las butifarras trocedas o desmenuzadas y subimos el fuego.
En otra cazuela hacemos un poco de bechamel con la harina y la leche y se la añadimos a las butifarras que ya estarán casi hechas y dejamos cocer junta.
Hervimos los macarrones, escurrimos y juntamos a la salsa de butifarras y bechamel.
¿Cómo va hoy por la cocina? Espero que hayas ido probando las recetas.
Hoy traigo un pan con trigo sarraceno, rico en vitaminas del grupo B y de Hierro, pero recordar que no es un cereal, y no tiene gluten. Las primeras veces, tal vez el gusto no os atraiga mucho, hay que ir introduciéndolo en la dieta poco a poco. Al igual que este tipo de pan, que no es el convencional, pero una vez te acostumbras es muy gustoso.
Ingredientes:
2 cucharadas de harina de maíz
2 cucharadas de almidón de maíz (maizena por ejemplo)
2 cucharadas de semillas de chía (muy interesante por su contenido en Omega 3)
2 cucharadas de harina de trigo sarraceno
7 cucharadas de harina de arroz
2 cucharadas de aceite de oliva
sal
azúcar (opcional por si hay que activar la levadura seca)
1 sobre de levadura seca (aprox, 7 gr) o 20 gr aprox de levadura fresca
agua templada
En un bol ponemos la chía con agua tibia y esperamos que empiece a hincharse, así creará el mucílago que nos ayudará a aguantar el pan más esponjoso. Luego añadimos la levadura y un poco de azúcar si usamos levadura seca y dejamos 5 minutos, a continuación añadimos el aceite, las harinas poco a poco y la sal, junto el agua que vayan cogido. Lo trabajamos con un tenedor, y tiene que quedarnos una pasta ligera, un poco más espera que un pastel típico, pero sin llegar a ser la típica bola de masa (cuando se trabaja sin gluten y productos básicos, lo de amasar es imposible).
Una vez tenemos la masa, la ponemos en un molde (el mismo que usemos para hornear) y la dejamos reposar hasta que prácticamente doble el volumen, y al horno a 180º aprox. durante unos 40-50 minutos.
En este caso, yo usé una harina de trigo sarraceno que es muy oscura y tiene mucha fibra, por eso es un pan tan oscuro.
También podéis ir haciendo cambios con la mezcla, por ejemplo menos maíz y más trigo sarraceno, o harina de arroz, eso ya va a gustos.
Si después de hornear, lo cortáis un poco fino y lo tostáis, está muy bueno, os servirá para poner mermelada, queso, embutido, etc.