
Hola de nuevo,
Hoy una receta simple, parece complicada pero no lo es, y si tenéis algún robot de cocina todavía más fácil. Super útil para rellenar los pimientos del piquillo (como en mi caso), para hacer como aperitivo en tostadas, con palitos de apio, zanahoria, etc. La ventaja es que hay que prepararla unas horas antes, así que cuando toca comérsela estaremos ya relajados y con la cocina limpia.
Ingredientes:
- 1 ajo (pueden ser dos, depende de como os guste el ajo)
- aceite de oliva suave ( unos 200 g)
- 400 gr de bacalao desalado, sin espinas ni piel (si no le tenéis cogido el punto a desalar el bacalao o no os da tiempo (dura 2-3 días el proceso), mejor lo compráis listo, así os aseguráis que esté al punto de sal).
- 70 gr de leche, puede ser leche de arroz o nata vegetal un poco aligerada si es muy espesa, así salvamos la receta para los intolerantes
- pimienta molida
Lo primero cortar el ajo bien fino en el aceite y cuando empiece a dorar separamos los ajos y tres cuartas partes del aceite y dejamos enfriar. En el aceite que queda añadimos el bacalao trocedado, la leche (o su substituto, leche de arroz o nata vegetal) y la pimienta. Lo dejamos unos minutos (no hace falta pasarse, al ser bacalao salado previamente ya esta listo para comer, con 5-8 minutos bastarían). Reservamos fuera del fuego para que temple.
Una vez pasado unos 10-15 minutos, que el bacalao ya no quema, simplemente está tibio, lo trituramos con ayuda de un robot, Thermomix o minipimer y añadimos el resto del aceite con los ajos que teníamos reservado, lo haremos poco a poco, casi gota a gota, como si hiciéramos una mayonesa para que se nos emulsione. Si está muy caliente el aceite o el bacalao nos va a costar mucha más. Una vez tengamos la pasta, la podemos poner en una manga pastelera (si vamos a rellenar pimientos por ejemplo) o en un bol si es para aperitivo y a la nevera unas horas, hasta que enfríe bien (podría ser toda la noche perfectamente), a más fría, mejor se trabaja para rellenar.
Espero que os guste, ya me contaréis.


